Cataclysm First Thoughts IV: El nuevo Azeroth
En la cuarta entrega y última de Cataclysm First Thoughts hablaré –tomando como referencia lo que Boubouille expuso para el hype con ánimo de “what if…?”– de los grandes cambios del propio juego. No va a ser una entrada densa en lore, y de hecho quizá sea la más cercana a toda clase de jugadores.
Antes de empezar, haré un resumen para quien no tenga gana alguna de leerse el ladrillo: La revisión de Azeroth es una de las cosas más necesitadas y da una posibilidad de ampliación de historia enorme. Volar por Azeroth implica no sólo poder descubrir nuevos sitios, sino, probablemente, un misioneo más lento y trabajado. Azeroth ya iba necesitando un acabado decente, pero ¿tendrá sentido seguir la filosofía de instancias y Phasing? También puedes mirar las conclusiones
Revisión de Azeroth
Que Azeroth evolucione, tiene tres partes. La primera, que sea retocada para permitir monturas voladoras de una santa vez. Puede parecer una tontería, pero lo que diferencia los Reinos del Este y Kalimdor de Outland y Northrend es, precisamente, que no se notan los parches, las cremalleras en el terreno, los elementos de attrezzo cutres.
A día de hoy tenemos que, si pudiéramos ver el mapeado de WoW Vanilla desde arriba y darnos un garbeo con calma por su extensión, contemplaríamos un acabado asqueroso basado en el concepto de que lo que no se ve no existe. Claro que existe, tanto como la curiosidad humana. YouTube está llena de vídeos de gente trepando por los sitios, colándose usando la teletransportación o las ovejas y llegando a sitios raros. Lugares donde la palabra más usada es Incompleto. Sí, con mayúscula.
Pase que antaño no había monturas voladoras y no era tan necesario. Pase que es contenido viejo y que la gente se centra en Northrend. Pero si van a pegar un reventón a Azeroth, me parecía obligado para no sentir que, en cuestiones de diseño, se nos tomara el pelo.
La segunda parte importante del rediseño de Azeroth es el proceso de evolución gracias al Phasing. Hemos visto sus resultados en Northrend y sabemos lo mucho que ayuda a explicar una historia y –para algunos más importante–, colocar a la gente en su sitio.
No creo que se use tan gradualmente como hasta el momento. De hecho, la idea es parchear toda la Azeroth pre-WotLK y hacerla nueva post-WotLK ¿Qué pasará si queremos ayudar a un amigo nuevo? Que tendrá que apañárselas sólo. Puede parecer un movimiento estúpido y he leído montones de quejas al respecto. A mí me gusta esa idea.
La gente ha dejado de aprender a jugar su clase en World of Warcraft. Pasaba ya en TBC y lo he llegado a vivir en WotLK. Sumemos eso a Naxxramas y tendremos otra vez el cóctel explosivo de Ulduar al empezar, con toda la gente pidiendo nerfs a destajo porque había que usar control de masas, disipaciones de magia, tanqueos cuidados, etc.
Además, ese mismo pensamiento de echar una mano a un amigo hiere una de las premisas del juego, que es hacerse una herramienta social para con desconocidos. No sé si con esto del Phasing se arreglará todo esto, pero si no se puede volver atrás porque tu línea argumental no te lo permite, casi que mejor. Hay cosas que es mejor que queden en el recuerdo, porque queda mejor sabor de boca.
Por último, algo que choca con lo que acabo de decir en el párrafo anterior. La revisión de algunas zonas para mejorar la curva de subida de nivel. No hablo de hacer una Azeroth simple, sino todo lo contrario: una mejora en las rutas de questeo que ayude a subir niveles. Quizá puede dejar, de nuevo, a mucha gente con un nivel 85 y sin tener muy claro cómo llevar la clase pero, por contra, confío en que subir esos cinco niveles, en una Azeroth cambiada y sabiendo que va a ser más costoso, otorgue al jugador una ventana de tiempo extra de aprendizaje, equilibrado hacia el final de la evolución de un personaje, que es cuando mejor se necesita dominarlo porque es cuando más se parece a aquel con el que raidearemos.
Mucha gente clama al cielo por esta idea de remozar contenido. Dicen que es una estupidez, que en Blizzard están vagos, que no tienen ideas, que será un aburrimiento rehacer lo mismo de siempre. La clase de comentario que no tiene ni pies ni cabeza.
¿Que por qué digo esto? Pues porque para empezar estamos hablando de dos mundos que, pese a estar ubicados físicamente en el mismo espacio aproximado, son geografías distintas. Dibujar un mundo de nuevo, cambiando aquí y allá, es mucho más complicado que crear uno de cero.
Mirad un ejemplo: Thunderbluff (Cima del Trueno) ¡En los mapas que vemos en Ulduar es una puñetera isla! Si ahora las vacas los tauren ven agua por todas partes donde antes había sus verdes prados ¿cómo diantres va a ser lo mismo? ¡Deben echarse burbuja y rezar para intentar alcanzar la orilla! Ésa es la razón de por qué los tauren se harán paladines y sacerdotes.
Evidentemente bromeo, pero como ese cambio se esperan decenas o cientos ¿O es que nadie recuerda que los casi diez minutos de vuelo, una hora caminando, de Zul’Aman a Booty Bay? Todo eso, cambiado, listo para dar nuevas misiones. Dos continentes llenos de nuevas historias y misterios. Sin contar las misiones, las nuevas zonas de PvP, buscar nuevos puntos de vuelo, hacerse con toda el mapeado de cero, los ratos que pasaremos comparando el nuevo paisaje con el de los viejos tiempos, etc.
Y esos momentos desaparecerán, como lágrimas en la lluvi… hmmm… Que habrá que retocarlo para que siga siendo reconocible y tenga una historia, nueva o continuada, en cada rincón.
Sólo por hacerse un tour previo los días antes de caer la expansión, puedo imaginarme que un cambio así sería lo más grande que podríamos experimentar en Azeroth.
Volar por Azeroth
Con la posibilidad de volar por Azeroth se abre, además, un nuevo objetivo que deben cumplir desde Blizzard: tener lista la mayor parte de contenido. Ya no cuela que lo que no se ve no existe o está escondido, y lo saben. Como poco, lo tendrán que ir creando sobre la marcha. Esas molestas planicies inacabables de textura repetida por los siglos de los siglos serán, con Cataclysm, cosa del pasado o de errores de diseño.
Lo que significa que el mundo ganará consistencia mientras nos da la oportunidad de descubrir montones de sitios nuevos y que habían permanecido cerrados mientras no sentimos que tenemos que ir a patita, como cuando éramos niños. O bueno, más o menos.
Zonas nuevas, liberadas e instancias
Veamos qué zonas pueden abrirse en la nueva expansión, que se conocen en el juego y que han llamado la curiosidad de jugadores de todos los rincones por varias razones.
La Hyjal del presente, accesible hasta el parche 2.4 por un pequeño camino escalable al lado de la entrada instanciada de Darkwhisper Gorge, en Winterspring. Ya la conocimos en TBC con el evento en las Cavernas del Tiempo, pero ese mapeado ha estado siempre. Es más: llama la atención de cómo es posible que tenga la calidad de los escenarios de Northrend desde el inicio de los tiempos.
Gilneas, a raíz de la historia Worgen, es la lengua de tierra que desciende hacia Dun Morogh, al oeste de los Reinos del Este ¿Qué le pasó a este pueblo? ¿Cómo encontraron la cura a la Maldición Worgen? ¿Cuántos quedan con vida? ¿Podrán recuperarse o ha quedado una porción de tierra inservible que deberíamos quemar?
Kul tiras es una nación de marineros ubicados originalmente en las islas de las costas occidentales de los Reinos del Este, entre Stormwind y Lordaeron. No las busquéis en el mapa, que no están porque Blizzard no las ha puesto. Sin embargo, encontramos asentamientos de la nación a lo largo de la costa oeste de Kalimdor y echando una mano en Theramore ¿Podríamos encontrarnos de nuevo con ellos, dado que parece que vuelven a cobrar importancia las interrelaciones de la Alianza?
Uldum, la puerta rota donde acaba la cadena de misiones de los Discos de Norgannon y que lleva así desde el inicio de World of Warcraft. Se sabe que debe tener algo importante dentro, que no han volado de mala manera por algo, que es una ciudad dedicada a la investigación y que será una instancia en el futuro. Fuera de eso, siempre ha sido un misterio qué habrá tras el boquete de la entrada.
Grim Batol, el resguardo de Deathwing. Con su entrada accesible al estilo de Uldum a día de hoy, custodiada por dragones que han ido cambiando en número y diseño de su armadura a lo largo de los parches del juego, si Cataclysm es finalmente confirmada, será una pieza clave en el desarrollo de la historia, no sólo la de Deathwing, sino la de los Cazadores de Dragones.
La vieja Ironforge (Forjaz), que lleva escondida y se sabe que, en caso de necesidad, podría servir a modo de búnker al regente de Ironforge porque tiene su entrada camuflada justo al lado del trono, tras una pared.
El terreno nombrado Quel’thalas que, en realidad, no es Quel’thalas. O el que está al norte de Stratholme en las Eastern Plaguelands (Tierras de la Peste del Este). O los terrenos a cada lado de las Burning Steppes (Estepas Ardientes)…
Rediseño de instancias clásicas
Este punto me da pavor desde el prisma del recuerdo. Está claro que la propia apuesta de Boubouille dice que las instancias serán remodeladas, nada de hacer de lo que ya conocemos una versión heroica. Quieren que volvamos a pasearnos por toda Azeroth busando un nuevo sabor allá por donde ya pasamos en su momento, con instancias y raids reconstruidas acorde a los acontecimientos.
Vale, pero justo cuando intenta enfocar eso, pone el caso de Onyxia, que es todo lo contrario. Y, sinceramente, sabiendo como sé a qué se ha reducido Onyxia, no quiero que hagan lo mismo con el resto de instancias de Azeroth. Bueno, con las instancias más o menos, que nunca han sido un alarde de dificultad salvo Stratholme y Scholomance, las heroicas de TBC antes de sus continuos retoques y CoT2.
Pero volver al error garrafal de Naxxramas seguida de Ulduar me mataría si los equivalentes son nuevas versiones de Molten Core y Blackwing Lair.
Conclusiones
Después de veinte páginas escritas acerca de lo que podría ser Cataclysm, y partiendo de la base que nadie puede asegurar que ese vaya a ser el nombre de la próxima expansión hasta dentro de siete horas, estoy tan confundido como cuando empecé. Pero más atento que nunca.
Todo parte de una serie de afirmaciones muy genéricas a la par que interesantes y me apetece saber si al final Boubouille correrá desnudo por las calles de París. Aunque hayan sido apuntes, están bastante bien construidos como para atreverse a fantasear. Y lo puede hacer cualquiera, estoy de acuerdo; pero no he visto que Cualquiera hubiera escrito nada ¡seguro que lo habría leído entre las toneladas de información que he ido rebuscando! Cualquiera es un chico muy reservado.
El caso es que esas afirmaciones tocan puntos clave como el rediseño del mapeado, características muy demandadas y una revisión de un lore que estaba empezando a anquilosarse y que sólo tenía un verdadero empuje desde los cómics. Incluso los propios cómics parecen confirmar poco a poco lo expuesto.
Desde un punto de vista jugable creo que, de ser cierto lo avanzado, estaríamos ante la expansión más importante lanzada en un juego de PC y en un MMORPG en especial. Mortarion explicó una vez que Blizzard no es que sepa hacer grandes milagros técnicamente pero sabe contar una historia que, en mayor o menor medida, es lo que engancha. Y esta expansión iría enfocada a demostrar que puede hacer ambas cosas a la vez.
Las nuevas razas, el obligado balance al que quieren someterse, un mundo bien diseñado con dos continentes enteros que tendremos que mirar con lupa, el giro de los acontecimientos a través de toda la tradición que conocíamos, el reto de saber si las antiguas instancias seguirán brillando o si se convertirán en sombras de lo que una vez fueron… muchísimos interrogantes que parten de la misma premisa: reciclar lo que ya conocemos y, aún así, sorprendernos.
No sé vosotros, pero a mí Cataclysm me gusta antes de saberse si es cierta o no. Habré sido víctima del hype, probablemente, pero me lo he pasado teta.
En unas horas, sabremos.




